Turismo sostenible, o viajar sin impacto

El turismo sostenible se ha convertido en una tendencia a la alza en todo el mundo. Y es que ya no solo nos vale con ser turistas e irnos de vacaciones. Queremos hacerlo de una forma responsable y respetuosa con el planeta.
Esto nos lleva a cuestionarnos, ¿Cuáles son las claves del éxito para ello? ¿Cómo podemos encontrar un equilibrio para la movilidad sostenible? y sobre todo, ¿es el vehículo eléctrico un factor decisivo para conseguirlo? Pero sobre todo:

¿Qué es el turismo sostenible?

El turismo sostenible es aquel turismo que sigue los principios de sostenibilidad. Reduciendo en toda medida posible el impacto sobre el medio ambiente y la cultura local. Al mismo tiempo este tipo de turismo intenta contribuir a generar ingresos y empleo para la población local.

La OTM (Organización Mundial del Turismo) creada en 1975 lo define como “el turismo que tiene plenamente en cuenta las repercusiones actuales y futuras, económicas, sociales y medioambientales para satisfacer las necesidades de los visitantes, de la industria, del entorno y de las comunidades anfitrionas“.

En definitiva, este turismo se centra en ofrecer al usuario una alternativa sostenible a la hora de escoger sus vacaciones y se basa en 3 pilares fundamentales: Económico, social y medioambiental.

Turismo sostenible

Pilar económico:

Es más que sabido que el turismo es uno de los pilares de económicos nuestro país, y que una gran parte de la población trabajan o viven de él. Sin embargo, esto también tiene un alto coste, ya que muchos de estos empleos son precarios o estacionales. Además, en la mayor parte de los casos las grandes infraestructuras turísticas se han creado en torno al turismo, sin tener en cuenta ningún tipo de criterio local o que beneficie a la población de la zona.

Con el turismo sostenible, se pretende garantizar que dichas actividades (empleos) perduren en el tiempo y que haya equilibrio en la distribución de los beneficios socioeconómicos. El principal objetivo de este pilar es el de generar empleo estable, reducir la pobreza en las comunidades autóctonas y, por supuesto, obtener ingresos y servicios sociales de ello.

Pilar social:

El actual turismo tiene un fuerte impacto sobre la sociedad que recibe los visitante. De hecho, hemos visto muchos casos en los que las necesidades de los turistas prevalecen por encima de los de la cultura local. Un claro ejemplo es el de los alquileres turísticos. Que han hecho que muchos residentes se hayan visto obligados a abandonar el centro de sus ciudades por la imposibilidad de pagar las rentas debido a los incrementos en los precios.

El turismo sostenible por su parte se centra en el respeto hacia dichos locales. Y fomenta que las visitas que se generen sean a partir de lo que caracteriza a la sociedad en cuestión. Se focaliza en la gente, su cultura, sus valores, su entramado…

Pilar medioambiental:

Sin duda el mayor atractivo del turismo es el sitio a visitar, el paisaje. Pero este también es el que se destruye con más facilidad. Por ello, construir infraestructuras turísticas pueden impactar directamente sobre el paisaje a visitar.
Por esta misma razón, el turismo debe de servir como medio para proteger los recursos y la conservación de la biosfera. Solo si conservamos entre todos la diversidad biológica habrá turismo a largo plazo.

Por supuesto, la forma en la que nos movemos también es de vital importancia. Si conseguimos desplazarnos en transporte público hasta nuestro destino, habremos reducido nuestra huella de carbono. Si una vez allí, logramos movernos andando, o en moto eléctrica, como la NX1 la habremos reducido de nuevo.

Turismo sostenible: Dos ejemplos a seguir

Costa Rica es el primer ejemplo a seguir:
Con más del cuarto de su país como bosque fluvial y con costa tanto en el Caribe como en el Pacífico. Su biosfera es inacabable y aunque sea un país muy pequeño, otorga al mundo el 5% de la biodiversidad total del mismo.
Pero esto no acaba aquí, Costa Rica produce el 93% de su electricidad de fuentes renovables y mantiene el 30% de su territorio nacional.
Actualmente, es uno de los países más sostenibles y en él se pueden realizar todo tipo de actividades acuáticas de la forma más ecológica posible.

En segundo lugar, es Palau, en Micronesia. En Palau, incentivan el ecoturismo y también atraen estudiantes universitarios a la isla para estudios de sistemas sociales y naturales.
Por su parte en el turismo, los hoteles organizan experiencias ecológicas además de cocinar con ingredientes autóctonos.
Por otra parte, los visitantes de la isla han de abonar una tasa de sostenibilidad como parte de su visa a la entrada. Además, tienen que firmar el “Palau Pledge”, un compromiso con ser respetuosos con el medioambiente.

Conclusiones

Viajar sin impacto y realizar un turismo sostenible es posible. Así como lo es reducir el impacto medioambiental en nuestro día a día. Con pequeños gestos como caminar cuando sea posible. Llevar bolsas recicladas al supermercado, poner un grifo de filtración de agua para evitar agua embotellada en casa… o por supuesto ¡desplazarse en moto eléctrica! Como nuestra fantástica NX1.

Turismo sostenible - NEXT NX1
NEXT NX1, la moto eléctrica sostenible.

También hay ya disponibles bastantes destinos turísticos donde es una realidad el turismo sostenible. ¿Has estado en alguno de ellos? ¿Te lo planteas como futuros destinos para tus vacaciones? ¡Te leemos!

THINK ELECTRIC, THINK NEXT!

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